Durante la semana del 23 al 27 de marzo, nuestros alumnos Roxana, Juan Andrés y Jorge, estudiantes de inglés de la EOI Estepona, han participado en una experiencia única en el CPIA Napoli Città 2 (Italia).

Se trataba de una semana muy especial, ya que coincidieron con alumnado y profesorado procedente de distintos países europeos, creando un entorno internacional lleno de intercambio, aprendizaje y convivencia. A lo largo de estos días, han participado en clases, actividades culturales, encuentros y ponencias centradas en la temática de idiomas y cultura, eje fundamental de esta movilidad.

Uno de los aspectos más enriquecedores ha sido el trabajo en torno al programa Heritalk, desarrollado por el centro anfitrión, que promueve el aprendizaje de lenguas a través del patrimonio cultural. Gracias a este enfoque, nuestros alumnos no solo han mejorado sus competencias lingüísticas, sino que también han podido reflexionar sobre la importancia de la cultura como vehículo de comunicación y entendimiento entre pueblos.

Además, han tenido la oportunidad de representar a la EOI Estepona, mostrando cómo en nuestro centro trabajamos la enseñanza de idiomas desde una perspectiva comunicativa, abierta y vinculada a la realidad cultural de cada lengua.

Más allá del aula, la experiencia se ha completado con actividades culturales en la ciudad de Nápoles, favoreciendo la inmersión lingüística y el contacto directo con la vida cotidiana italiana, lo que ha supuesto un aprendizaje significativo y difícil de olvidar.

Sin duda, esta movilidad ha sido una experiencia transformadora que refuerza no solo el aprendizaje de idiomas, sino también valores como la convivencia, la ciudadanía europea y el respeto intercultural.

Programa

Día 24 de marzo

Nuestro primer día en Nápoles, Roxanna, Jorge y Juan Andres, salimos de nuestro hotel en Piazza Garibaldi y tomamos el metro en la estación central hacia la estación municipio. Bajamos en plaza de municipio donde se encuentra el Ayuntamiento de la ciudad de Nápoles ya muy cerca del puerto. Visitamos en primer lugar el Castel Nuovo, haciéndonos ya algunas fotos para inmortalizar el inicio de nuestra experiencia, nos dirigimos hacia la Plaza del Plebiscito, es una plaza enorme donde había muchos grupos de turistas, es una de las joyas de la ciudad, su estructura recuerda la Plaza De San Pedro del Vaticano. Allí está la Basílica de San Francesco di Paola y también el Palacio Real de Nápoles. Luego nos dirigimos a la galería Humberto I, es una galería comercial construida en 1887 con dos pasillos en cruz y con una espectacular cúpula, allí entramos en una librería donde hicimos alguna compra de libros y también para recuerdos.

A continuación, un paseo por la calle Toledo, repleta de comercio y de bullicio de gente, turistas como nosotros y también Napolitanos, conocimos el barrio español, que se caracteriza por sus calles estrechas, en cuesta y con multitud de pequeños comercios, comida local para tomar en la calle , souvenirs y mucho más, aquí vivimos lo que es el caos Napolitano, bulla de gente y tráfico sin orden y riesgo de atropello en cualquier momento, pero sobrevivimos. No nos olvidamos de pasar por el mural y el altar del Dios Napolitano, Diego Armando Maradona, que está presente en cualquier rincón de la ciudad.

Después de comer y beber algunas delicias Napolitanas, especial mención a la mozzarella de búfala y a la cortesía del limoncello para acabar, dimos un paseo por la calle Spaccanapoli. Aquí disfrutamos igualmente de las numerosas tiendas de productos locales e hicimos compras para recuerdos y regalos por doquier.

Por la tarde estuvimos en el Centro CPIA Napoli Città, allí participamos, junto con grupos de otras escuelas, en una clase con la adorable Antonella Iavarone, ella no necesita tecnología, le bastó con unas fotografías y su lenguaje corporal para darnos una clase de italiano, muy amena e integradora para todas las nacionalidades que estábamos. Allí concluimos con una simpática foto de todos con Antonella.

 

Día 25 de marzo

Empezamos la ruta nuestro segundo día tomando el metro desde la estación Garibaldi hasta la estación de Toledo. En esta estación pudimos apreciar un interesante decorado marino que simula el océano, muy auténtico y embellece toda la estación, la recorrimos boquiabiertos arriba y abajo, en otras palabras, sacamos rendimiento al billete.

A la salida nos dirigimos hacia  la Catedral o Duomo, como era temprano las calles aún estaban tranquilas, y pudimos recorrerlas a nuestras anchas a pesar de lo estrechas que son. Conocimos algunas curiosidades, como nuestra parada en el Busto de Pulcinella, la leyenda dice que si frotas su nariz tienes asegurada la vuelta a la ciudad de Nápoles, con lo cual nos dispusimos a cumplir con el rito.

​Además nos acreditamos con muchas fotos propias y del grupo en este lugar.

Entramos en el Duomo y apreciamos su belleza y bajamos a la cripta donde se encuentran los restos y reliquias del patrón de la ciudad de Nápoles, San Gennaro. Luego continuamos el recorrido por distintas calles, la  Via S. Gregorio Armeno, donde se reúnen multitud de comercios dedicados a las piezas artesanales, de todos los tamaños, para belenes.

​Antes de comer hicimos una visita cultural al Monasterio de Santa Clara (Chiara), posee un claustro repleto de árboles limoneros y columnas de mármol, muy digno de la visita.

En la comida disfrutamos de platos típicos napolitanos, unos buenos espaguetis y la tradicional pizza fritta napolitana, la masa se fríe y se rellena, muy rica y muy calórica, la energía que necesitamos para aprovechar al máximo la experiencia.

​Por la tarde acudimos al Complejo Monumental de San Domenico, nos reunimos en su aula magna las diferentes escuelas que participamos en la movilidad de Erasmus en Nápoles, participamos todos en una presentación de la propia ciudad de origen, aportando también en las presentaciones algunas ideas originales o buenas prácticas que utilizan cada una en su enseñanza de idiomas.

​Continuamos la tarde compartiendo con los compañeros de las escuelas y también con organizadores del evento en una terraza, disfrutando del intercambio de experiencias y acompañados de música italiana y de la bebida aperitivo típica italiana, el Spritz.

Día 26 de marzo

​Mañana: Encuentro y salida hacia Pompeya

​Comenzamos quedando, como los dos días anteriores, con los compañeros de la EOI de Fuengirola en la Plaza de Giuseppe Garibaldi. Desde allí, nos dirigimos a la estación central de Napoli Centro para tomar el tren.

​Nuestro destino: Pompeya, para realizar una visita guiada a las ruinas, la cual ya teníamos contratada desde Estepona.

​La visita a las Ruinas de Pompeya

​Nos sorprendió gratamente la gran extensión del lugar y el excelente estado de conservación que han efectuado. Es curioso observar que la estructura de la ciudad no es muy diferente a las de las ciudades españolas del siglo pasado.

​Durante el recorrido, observamos instalaciones fascinantes como la panadería y el único horno que quedó en pie.

​Curiosidades de la vida romana

​Aprendimos sobre la economía y gastronomía de la época:

  • El Garum: El principal negocio de la ciudad era el garum, una salsa de pescado fermentado que suponía el pilar de la gastronomía romana.
  • El Pan: También lo elaboraban con muchas especias.

​También conocimos aspectos sociales de la ciudad. Después del trabajo, los hombres solían acudir a las casas de las prostitutas, un oficio aceptado y señalizado por toda la ciudad. Asimismo, las termas y los baños (separados por sexos) eran un lugar habitual de sociabilidad.

 ​Tarde: Intercambio cultural y baile

Por la tarde, realizamos una visita a la escuela «Liceo Scientifico Linguistico Vincenzo Cuocoo – Tommaso». Allí hemos aprendido y practicado el baile típico napolitano llamado «Tammurriata».

Para finalizar el día, hemos tomado una merienda-aperitivo con los compañeros de las EOI de Fuengirola, San Roque, Jerez y nuestras anfitrionas, Anabelle y Rosaria.

 

Esta experiencia en Nápoles ha supuesto mucho más que una simple movilidad Erasmus+: ha sido una oportunidad para aprender, compartir y crecer tanto a nivel académico como personal. A través de cada actividad, visita y encuentro, nuestros alumnos han podido comprobar de primera mano cómo los idiomas cobran vida cuando se conectan con la cultura y con las personas.

El contacto con otras realidades educativas europeas, el trabajo colaborativo y la inmersión en el día a día napolitano han dejado una huella imborrable, reforzando no solo sus competencias lingüísticas, sino también su confianza, autonomía y conciencia intercultural.

Sin duda, regresan a Estepona con una mirada más abierta al mundo y con el convencimiento de que aprender idiomas es, ante todo, una puerta hacia nuevas experiencias, nuevas culturas y nuevas formas de entender la realidad.

Presentación

EOI ESTEPONA- NÁPOLES de Laura Sánchez Delgado