Dentro del proyecto Erasmus+ de este curso 2025-1-ES01-KA121-ADU-000328778, cinco alumnas de nuestro centro, Laura, Mercedes, Ana Eva, Cristina y Sonia, han realizado su movilidad  del 16 al 20 de marzo de 2026 en Beja, Portugal, donde han participado en una experiencia educativa en el Agrupamento de Escolas nº 2 de Beja.

Durante esta estancia, nuestras alumnas han tenido la oportunidad de integrarse en un completo programa de actividades formativas y culturales que les ha permitido conocer de cerca la realidad educativa portuguesa y fortalecer su dimensión europea.

El principal objetivo de esta movilidad es el intercambio educativo, favoreciendo la práctica y mejora de las competencias lingüísticas, especialmente en contextos reales de comunicación, así como el desarrollo de competencias clave como:

✅ Identidad europea y ciudadanía activa
✅ Participación en la vida democrática
✅ Inclusión y diversidad
✅ Competencia digital
✅ Desarrollo de competencias clave para el crecimiento personal y profesional

Esta experiencia Erasmus+ representa una magnífica oportunidad para aprender, compartir y seguir construyendo una educación abierta, europea e inclusiva.

 

Día 1 – Domingo 15 de marzo

Nos citamos en la Escuela Oficial de Idiomas de Estepona a las 10:30 horas, donde nos encontramos las cinco compañeras del programa Erasmus junto con los profesores, Juan y Jose. No imaginábamos que íbamos a conectar tan bien desde el primer momento ni que llegaríamos a sentirnos tan a gusto juntas. El viaje en coche fue muy ameno, entre risas y mucha conversación. Aprovechamos para ponernos al día y compartir experiencias.

Nuestra primera parada para almorzar fue en Aracena, donde comimos de maravilla en Puerta 20. Después visitamos la impresionante Gruta de las Maravillas, una experiencia totalmente recomendable. Más tarde, nos dirigimos al mirador de Serpa (Portugal), donde hicimos una pequeña parada para disfrutar de sus bonitas vistas. Dimos un paseo por el pueblo y aprovechamos para tomar un café en un entorno muy agradable.

Al final del día, nos dirigimos al Hotel Bejense para acomodarnos y descansar.

Día 2 – Lunes 16 de marzo

Desayunamos en el hotel y volvimos a ponernos en marcha para visitar Monsaraz, un pequeño pueblo de calles empedradas con mucho encanto. Visitamos su castillo, paseamos por sus calles, tomamos un refresco y aprovechamos para hacernos fotos muy bonitas y divertidas.

A continuación, nos dirigimos a Beja, donde nos recibió Paula Lança, profesora de inglés de la Escola D. Manuel I y quien se encargó de nosotros durante toda la semana. Allí nos esperaba también el equipo directivo del centro, Pedro Martinho y Fátima Chaveiro, que nos enseñaron las instalaciones, es un centro enorme, con muy buenas instalaciones y muy bonito.

Después nos dirigimos a la Camana Municipal de Beja (ayuntamiento), donde conocimos al Presidente, Nuno Palma Ferro, a  la Vice-Presidente, Liliana Cabecinha y el concejal Vítor Picado, quien nos dio una cálida bienvenida y nos entregó un welcome pack con varios detalles.

En todo momento, el trato que recibimos fue de una cercanía y una amabilidad excepcionales. Nos llamó especialmente la atención la fluidez y la naturalidad con la que se comunicaban con nosotros en español; es una facilidad que hemos observado en muchísimas personas de la zona y que valoramos enormemente. Ese carácter tan acogedor, sumado a la generosidad de intentar hablarnos en nuestro idioma, hizo que nos sintiéramos como en casa desde el primer minuto.

Más tarde visitamos la Torre de Menagem del Castillo de Beja. Allí nos esperaba un guía que nos ofreció una completa explicación sobre la historia de la ciudad y la estructura de la torre, considerada la más alta de Portugal. Terminamos la visita bastante cansadas tras subir y bajar cerca de 600 escalones en total, pero sin duda mereció la pena. El guía hablaba un perfecto español, algo bastante común entre los bejenses, lo cual nos sorprende y valoramos mucho.

Posteriormente, regresamos a la Escola D. Manuel I, donde tuvimos la oportunidad de presenciar el trabajo de fin de curso de un alumno, Luis Marques, en portugués. A continuación, realizamos entre las cinco compañeras una exposición sobre Estepona, haciendo un recorrido por sus lugares y tradiciones más emblemáticos, e invitando a todos los presentes a visitarlo.

Al finalizar la jornada, cenamos en el restaurante más antiguo de Beja y después nos reunimos en una sala del hotel, donde compartimos impresiones, anécdotas y un rato muy agradable entre compañeras.

No queremos olvidarnos de la gastronomía portuguesa. Sus platos son abundantes y muy sabrosos, y la calidad de sus carnes y productos típicos de la tierra hacen que la experiencia sea un auténtico placer para los sentidos.

Día 3 – Martes 17 marzo

Tras un desayuno reparador en el hotel, pusimos rumbo a Mértola, una joya que nos recomendó ayer una profesora de la Escola D. Manuel I. Al llegar, nos cautivó su aire de ‘pueblo blanco’, con esas fachadas inmaculadas que tanto nos recordaron a los pueblos de Cádiz. El contraste de las buganvillas en tonos frambuesa sobre las paredes blancas nos regaló el escenario perfecto para unas fotos espectaculares. Además, la presencia del río Guadiana a sus pies no solo le otorga una belleza especial, sino que suma el atractivo de sus actividades acuáticas a este rincón lleno de encanto.

Luego visitamos la iglesia Matriz de Nossa Senhora da Anunciação, muy sencilla pero acogedora. A continuación, subimos al Castillo de Mértola, perteneciente a la Orden de Santiago, un lugar realmente bonito que cuenta con una Torre de Menagem que pudimos visitar. Allí escuchamos la historia de Mértola en inglés y aprovechamos para subir hasta la última planta de la torre, desde donde pudimos disfrutar de unas vistas preciosas de todo el pueblo.
Después, de vuelta al coche, paseamos tranquilamente por el pueblo con aire morisco, que, aunque es pequeño, no le falta ningún servicio esencial. Entramos en una tienda típica donde pudimos comprar licores elaborados de forma artesanal por mujeres del pueblo. El tendero nos invitó a probarlos, lo cuál fue una experiencia estupenda, confirmando de nuevo la hospitalidad de los lugareños.

También compramos unas golondrinas hechas con mucho mimo, un objeto muy característico de la zona, ya que estas aves anidan aquí con la llegada de la primavera antes de partir hacia África. Se consideran un símbolo de buena suerte y hogar, así que no dudamos en llevarnos este bonito recuerdo.

De vuelta en Beja, volvimos a almorzar en el restaurante Dona Maria Deck, donde estamos repitiendo cada día por la calidad de su comida. En esta ocasión pedimos una tabla de carnes acompañada de frutas tropicales, cuyo contraste de sabores nos sorprendió mucho.

 

Por la tarde, comenzamos con una visita a la biblioteca de Beja, un edificio precioso con columnas en forma de libros en su entrada. Contaba con diferentes espacios, incluyendo una sala más oscura pensada para niños, donde contarles cuentos misteriosos. Además, dispone de cafetería, zonas de descanso y un patio lleno de plantas con un ambiente chill out muy acogedor, ideal para disfrutar de la lectura y relajarse.

Aprovechamos también para visitar el museo, que no habíamos podido ver el día anterior. Nos llamó la atención que había que usar cubrezapatos para proteger el interior y que el suelo era de cristal, lo que permite observar los restos arqueológicos bajo nuestros pies. Allí volvimos a encontrarnos con Marcelo, el chico que nos guió el día anterior la visita al Castillo de Beja y su Torre de Menagem. En esta ocasión, nos explicó en inglés todos los detalles del museo. ¡Marcelo es políglota y una caja de sorpresas, nunca sabes dónde te lo puedes encontrar!

Más tarde fuimos a la Escuela D. Manuel I, donde estuvimos en la sala de profesores y conocimos a Víctor, profesor de español, así como a varias profesoras de inglés y portugués. La acogida fue muy cariñosa.

Entramos en una clase donde escuchamos una charla en inglés sobre la cocina portuguesa y, después, fue nuestro turno. Realizamos de nuevo la presentación sobre Estepona, invitando a todos a visitarla. Esta vez estábamos más tranquilas y nos salió mucho mejor.

Para terminar el día, nos llevaron a la cafetería de la escuela, donde nos tenían preparado un convite con una sopa típica portuguesa, similar al “emblanco”, con bacalao, merluza, huevo, pan y un toque de cilantro. Estaba riquísima. También degustamos torreznos, quesos típicos y una gran variedad de postres elaborados por los alumnos, todos deliciosos, acompañados de vinos tintos, blancos y dulces.

Nos sigue asombrando la acogida, la simpatía y la hospitalidad de los portugueses, que nos han hecho sentir en todo momento como en casa.

La vuelta al hotel fue súper divertida, no paramos de reírnos. El día no pudo ser más completo y nos sentimos muy agradecidas por estar viviendo esta experiencia. Es una suerte poder compartirla con un grupo tan bonito.

¡Mañana más y mejor!

Día 4 – Miércoles 18 de marzo

Hoy nos levantamos bien temprano y disfrutamos de un magnífico desayuno en el hotel. Hasta las 10:00 h tuvimos tiempo libre, que aprovechamos para pasear por el pueblo y visitar el mercado local de Beja.

A las 10:00 h nos encontramos con nuestra querida Paula y varios profesores en el Centro Histórico UNESCO. Allí nos sorprendieron con un taller de buinho de la mano de un lugareño muy entrañable, el maestro  Manuel Pica, que nos enseñó a hacer un posavasos con una paciencia infinita.

Después nos enseñaron todo el centro y, para despedirnos, en la entrada, cantamos un canto alentejano, todos agarrados de los brazos y bailando al compás. Los portugueses están muy orgullosos de sus tradiciones, les apasiona su historia y la transmiten con mucha emoción. Terminamos sobre las 12:30 h y, como aún teníamos un rato hasta el almuerzo, aprovechamos para hacer algunas compras.

De nuevo fuimos al restaurante Dona Maria Deck para almorzar, donde repetimos el plato de carne con frutas tropicales y también probamos unas pizzas. ¡Todo delicioso!

Por la tarde teníamos que preparar el Trabajo Fin de Erasmus, así que nos fuimos a una sala del hotel para organizar la presentación y practicarla.

Más tarde, nos dirigimos de nuevo a la Escola D. Manuel I. Allí, dos estudiantes del centro expusieron su trabajo de fin de ciclo secundario, equivalente al graduado escolar en España. Fue muy interesante escucharlos, nos embelesamos con el portugués, nos resulta bastante comprensible por su parecido con el español.

A continuación, fuimos a otra aula donde nos esperaban Paula, nuestra gran anfitriona, Fátima, la jefa de estudios, una mujer encantadora y divertida, y varios profesores. Allí realizamos la presentación de nuestro trabajo final. Fue un momento muy emotivo. Al terminar, nos entregaron los certificados, lo que nos hizo sentir muy felices y orgullosas.

Para cerrar el día, fuimos a cenar al restaurante O’Gaio, donde disfrutamos de una comida deliciosa con muchos de los profesores de la escuela. Durante la cena se unieron dos alumnos del centro, Fernando y Rodrigo que amenizaron la velada con cantos alentejanos. Incluso se animaron a cantar en español, incluyendo algo de flamenco, lo que hizo el momento aún más especial y divertido.

Terminamos la noche con una copa de ginjinha en el Hotel Melius y, después, regresamos al hotel para descansar.

Mañana vamos a Évora, ¡Estamos impacientes!

Castelo de Beja

Día 5 – Jueves 19 de marzo

Como siempre, nos encontramos todos en el desayuno. Hoy ha sido el cumpleaños de nuestra Cristina, la pequeña del grupo. ¡¡Feliz cumpleaños de parte de tu familia Erasmus!! Te deseamos lo mejor en esta nueva vuelta al sol.

¡También ha sido el santo de Jose, así que aprovechamos para felicitarlo, porque para aguantarnos… santo es un rato, jaja!  A las 9:00 horas ya estábamos rumbo a Évora para pasar el día.

Nuestra primera visita fue a la Capilla de los Huesos, situada junto a la Iglesia de San Francisco de Asís. Es un lugar muy impactante, construido en el siglo XVI por monjes franciscanos y decorado con huesos y cráneos de más de cinco mil personas. A la entrada hay una frase muy llamativa: “Nós ossos que aqui estamos, pelos vossos esperamos”, que en español significa: “Los huesos que aquí estamos, por los vuestros esperamos”, y que invita a reflexionar sobre lo corta que es la vida. Ninguna imaginaba que lo que íbamos a ver dentro eran tantos huesos y cráneos juntos, dispuestos de forma tan ordenada. La idea nos volaba la cabeza, porque era tan “bonito” y sorprendente como tétrico. ¡Además, había un cadáver momificado!

A la salida, íbamos a entrar en la Iglesia de San Francisco de Asís, que estaba al lado, pero justo estaban celebrando la misa de la mañana y el acceso estaba restringido para los turistas.

Nos dirigimos entonces al Templo Romano de Évora, uno de los monumentos más importantes de la ciudad y uno de los templos romanos mejor conservados de la península. Es del siglo I d.C. y, aunque durante mucho tiempo se pensó que estaba dedicado a la diosa Diana, hoy en día se cree que estaba dedicado al emperador Augusto, como parte del culto imperial, una forma de mostrar lealtad a Roma.

A continuación, hicimos una parada para almorzar en el restaurante Repas, donde disfrutamos de un pulpo con patatas espectacular y unas carrilladas de cerdo con migas, ¡una delicia! ¡Los postres caseros estaban igual de buenos! Al salir del restaurante estaba lloviendo mucho, así que corrimos hacia la Iglesia de San Francisco de Asís, donde pudimos resguardarnos durante un buen rato y aprovechar para visitarla.

Después continuamos nuestro recorrido subiendo hacia la Catedral de Évora, un espacio enorme, alto y sobrio, que mezcla estilos románico y gótico y que impresiona por su tamaño y solidez. Justo al lado se encuentra el claustro, con un patio lleno de naranjos espectacular, donde pudimos disfrutar del silencio y del sonido de la lluvia al caer, todo un lujo para los sentidos. Tras cruzarlo, accedimos al Museo de Évora, donde vimos diferentes colecciones de arte, objetos religiosos y piezas arqueológicas que reflejan la historia de la ciudad a lo largo del tiempo.

Antes de entrar a cada lugar, hacíamos las actividades del Journal Book. Hemos practicado listening, reading y speaking hasta completarlo. Las actividades nos preparaban para lo que veríamos a continuación. Este journal ha sido creado por Juan y Jose, los profesores que nos han acompañado en esta aventura y han hecho de toda la estancia un viaje súper completo, ameno e inolvidable. ¡Gracias chicos!

Al salir, ya no llovía, y paseamos por las calles de Évora buscando algunos recuerdos y los famosísimos pasteles de nata, que tanto nos gustan, para que nuestras familias pudieran degustarlos. También aprovechamos para tomar un café y comernos uno bien servido de canela… porque ya hacía más de una hora que no comíamos, ¡jajaja!

Al llegar a Beja, fuimos a Pingo Doce para comprar quesos, mermeladas típicas y alguna botella de vino y licores. Para finalizar el día, tuvimos nuestra last dinner together en Dona Maria Deck, como ya es tradición. Las conversaciones durante la cena dieron para mucho: historias familiares que nos hicieron reír a carcajadas. Caminamos de vuelta al hotel para hacer la maleta y nos acostamos sintiéndonos muy afortunadas por todo lo que estamos viviendo cada día y valorando la suerte que tenemos de poder estar aquí. Como veis, ha sido un día muy completo, lleno de historia, cultura y buenos momentos compartidos.

¡Mañana, la vuelta a casa!

Día  6 – Viernes 20 de marzo

Queremos aprovechar el cierre de este diario para dar las gracias de nuevo a la EOI Estepona, con Juan y José al mando. Tenían el viaje organizado al milímetro para que pudiéramos disfrutar de Beja y los pueblos vecinos. Sin ningún tipo de pereza, nos han llevado a cada sitio con una sonrisa, siempre dispuestos a compartir su tiempo y ayudarnos a mejorar nuestro inglés mientras paseábamos.
El viaje no hubiera sido el mismo sin ellos ¡Gracias infinitas, chicos!

Y cómo olvidarnos de las chicas Erasmus, tan diferentes entre sí pero tan iguales a la vez, todas con un objetivo común: zambullirnos de lleno en la experiencia y disfrutarla al máximo. Nos hemos acogido, adaptado, cuidado y compartido un tiempo maravilloso juntas. ¡Qué privilegio habernos conocido!

Beja nos deja un recuerdo imborrable que mantendremos en el tiempo. No somos los mismos de antes, porque este grupo de siete personas… ¡nos ha hecho mejores!

Gracias, gracias, gracias 🌷
Termina el Erasmus pero seguiremos cultivando esta bonita amistad 🥰

La lengua portuguesa

Durante nuestra estancia en Portugal, además de practicar el inglés en situaciones cotidianas, tuvimos la oportunidad de aprender algunas palabras nuevas que enriquecieron aún más nuestra experiencia cultural. Esta inmersión nos permitió conectar mejor con la gente local y comprender aspectos de su vida diaria. El portugués y el español, al ser lenguas romances, comparten una base común, lo que facilita su aprendizaje, aunque también presentan diferencias fonéticas y gramaticales interesantes. A pesar de las similitudes, es importante prestar atención a los falsos amigos y a la pronunciación para comunicarse de manera efectiva. A continuación, compartimos algunas de las palabras en portugués que aprendimos: